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Zur ehemaligen “Colonia Dignidad”

Erklärung der Frankfurter Gruppe für eine Verfassungsgebende Versammlung in Chile, Juli 2014.

 

Sobre la ex “Colonia Dignidad”

Declaración pública del Grupo Pro Asamblea Constituyente en Frankfurt, Alemania, julio de 2014.

 

¿CÓMO DEBERÍA FUNCIONAR LA ASAMBLEA CONSTITUYENTE? (5.6.2014)

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¿CÓMO DEBERÍA FUNCIONAR LA ASAMBLEA CONSTITUYENTE? 

Cada vez somos más los ciudadanos que ansiamos llegar a la redacción de una nueva  Constitución, verdaderamente democrática, garante de los derechos sociales, cuyo objetivo  principal sea la superación del modelo neoliberal. Dicho anhelo, invariablemente, nos conduce  hacia el camino de la Asamblea Constituyente: democrática, deliberante, participativa, sometida a  la aprobación plebiscitaria de la voluntad popular. 

En nuestro documento anterior ¿Cómo llegar a la Asamblea Constituyente?, hemos  formulado las condiciones esenciales para la instalación de la Asamblea Constituyente. En este,  se plantean los lineamientos generales de funcionamiento de la Asamblea Constituyente, para  lograr, efectivamente, que esta llegue a ser un verdadero ejercicio democrático, impulsado y  conducido por la ciudadanía, y no sea cooptado-como ha ocurrido en todos los procesos  constituyentes de nuestra historia-por la oligarquía y la casta política. 

En esta ocasión nos abocamos a plantear los aspectos cruciales relacionados con la  instalación y el funcionamiento de la Asamblea Constituyente. 

I De los delegados constituyentes 

Los delegados constituyentes deberán ser elegidos por voto proporcional a la población de  cada comuna. Cada comuna elegirá un delegado constituyente por cada 20.000 habitantes y  fracción superior a 10.000, sin distinción geográfica, incluidas las comunas virtuales, es decir,  aquellas constituidas por los ciudadanos chilenos que viven en el extranjero. Cada comuna tendrá  garantizado, al menos, un delegado constituyente, aunque su población sea menor de 20.000  habitantes. 

Todos los ciudadanos deberían ser considerados potenciales candidatos a delegados  constituyentes. Aquellas personas que detenten cargos de representación o responsabilidad  política - sea Presidente(a) de la República, senadores, diputados, ministros, subsecretarios,  intendentes, gobernadores - deberán renunciar a sus cargos 90 días antes de las elecciones de  delegados constituyentes. Lo anterior obedece a que estos cargos dependen del Poder Ejecutivo,  por lo tanto, deben seguir sus dictados, no pudiendo actuar con plena independencia de criterio.  Entonces, es necesario incorporar una ley transitoria para exigir que los diputados o senadores  que renuncien a sus cargos para ser candidatos a la Asamblea Constituyente, sean reemplazados  mediante elecciones complementarias. 

Por otra parte, se señala que las candidaturas a delegados constituyentes serán  individuales; así serán elegidos los candidatos más votados. 

II De la Asamblea Constituyente: autonomía - participación de la comunidad financiamiento -  materias 

En relación a su autonomía, la Asamblea Constituyente debe darse un reglamento interno  de manera soberana, sin condiciones ni consultas previas o paralelas al Congreso Nacional. 

Asimismo, esta Asamblea Constituyente deberá funcionar, tanto en pleno como en  comisiones, acordando, en primera instancia, los principios generales de la Constitución; luego,  cada tema específico será discutido y redactado en su respectiva comisión, pero aprobado solo  por el pleno. De acuerdo a su propio reglamento, debiera darse una organización interna de no  más de diez comisiones; de este modo, en cada una de ellas quedaría representado el máximo de  posturas. Los delegados se inscribirán en la que más les interese, así el principio imperante será  que la constitución de bloques esté fundada en los temas a discutir y no en los partidos o bloques  políticos. De esta suerte, es como los delegados deberán ser soberanos y actuar estrictamente en  conciencia. No obstante lo anterior, se debe garantizar que - a pesar de la elección de los  diputados - cada comisión quede debidamente conformada. 

En lo concerniente a las reuniones, sean estas de comisión o plenarias, deberán contar con  una asistencia mínima del 50% de los delegados. Los acuerdos de las comisiones - dirigidos a los  plenarios - deberán tomarse por quórum calificado (2/3). Si este no fuere logrado, la comisión  presentará dos alternativas al pleno. Los acuerdos de los plenarios, también deberán alcanzar un  quórum de 2/3. Si este no se cumpliere, la Asamblea Constituyente debería presentar dos  alternativas al plebiscito. 

Por otra parte, la ley que convoque a la Asamblea Constituyente deberá contemplar  explícitamente la participación y consulta ciudadana, a través de plebiscitos locales durante su  funcionamiento. Dichos resultados serán considerados mociones no vinculantes, pero de  discusión obligada por la Asamblea Constituyente. Tal como ya fuera mencionado, el pleno será  soberano tanto para aprobar como para rechazar mociones, aunque deberá hacerlo por 2/3 de sus  integrantes; en el caso de no lograr aprobar ni rechazar una moción, esta deberá ser presentada a  la ciudadanía a través de un plebiscito vinculante. 

Toda propuesta deberá ser presentada por los delegados constituyentes, ya sea por  petición de organizaciones sociales o por el resultado de plebiscitos locales. Los integrantes de  ambos poderes del Estado tendrán derecho a presentar mociones, en tanto simples ciudadanos, en  igualdad de condiciones que el resto de las personas. Todos los ciudadanos, sin excepción,  incluidos los chilenos que viven en el extranjero, podrán presentar mociones a la Asamblea  Constituyente, bastando para ello el apoyo del 5% de los delegados constituyentes. De esta  manera, se evita la presentación de propuestas de fantasía que no representen más que los anhelos  de los autores, carentes de representatividad social. 

En lo relativo al financiamiento de la Asamblea Constituyente, este debe contemplarse de  manera extraordinaria en la ley que fije su convocatoria, recurriendo el Estado a una excepción  respecto del presupuesto nacional normal. Eventualmente, dichos fondos pueden ser cargados, de  una vez o en cuotas, al gasto fijado en las leyes de presupuesto de los años siguientes. Entonces,  la dieta de los delegados deberá fijarse en diez sueldos mínimos durante el período de  funcionamiento de la Asamblea Constituyente: un año; prorrogable, máximo seis meses, sujeto a  condición de quórum supramayoritario. Además, todo delegado tendrá derecho a recibir –como  máximo-para gastos operativos y asesorías, el doble de su dieta (veinte sueldos mínimos  legales). Dichos gastos deben ser justificados. 

Las materias que se considerarán en la futura Constitución, será decisión de la propia  Asamblea Constituyente. Le corresponderá a ella resolver cuestiones como si será esta una  Constitución de principios - muy breve - o una que explicite el máximo de garantías legales  posibles. 

III De las inhabilidades 

El régimen de inhabilidades de los delegados constituyentes debe ser establecido  previamente por la ley que convoque la Asamblea Constituyente. 

Como ya quedó estipulado, los delegados constituyentes no podrán ejercer cargos  paralelos de representación o de responsabilidad estatal. Por lo tanto, es necesario considerar  incompatibles con la condición de delegados constituyentes, los cargos de parlamentarios,  ministros, subsecretarios y directores de servicios. Los altos mandos de las Fuerzas Armadas, los  jueces de la Corte Suprema y de Apelaciones, y el Tribunal Constitucional. A la inversa, podrán  ser delegados constituyentes, oficiales y tropa de las Fuerzas Armadas, jueces, funcionarios  públicos en general, que no estén en los niveles de autoridad anteriormente explicitados. 

IV Del financiamiento, propaganda y difusión 

Todo tipo de donación estará prohibido. El candidato que recibiere alguna donación será  eliminado. 

Se debe establecer claramente que la propaganda en afiches, lienzos, etc., se limite  exclusivamente a espacios municipales especialmente previstos para ello, en perfecta igualdad de  condiciones. Cada candidato tendrá derecho a un díptico y a un espacio en la radio y la televisión,  gozando todos de los mismos derechos. Austeridad. Existirá la prohibición absoluta de "carteleo"  público, excepto en paneles ubicados en lugares determinados por las municipalidades. Lo  anterior, con la finalidad de hacer política lo más ciudadana y lo menos mercantilista posible. 

Las deliberaciones de la Asamblea Constituyente, ya sean en comisiones o en plenarios,  serán de carácter público; por lo tanto, deberán ser transmitidas, en simultáneo a través de la  televisión (del canal del Congreso y otros) y, en diferido, quedarán las actas, accesibles a  cualquier ciudadano que requiera de ellas. 

Solo un funcionamiento de este tipo, efectivamente democrático, participativo y  transparente, puede asegurar que la soberanía popular sea ejercida de acuerdo al mandato  ciudadano, impidiendo de este modo que las "máquinas" y componendas politiqueras vacíen de  contenido democrático y transformador la acción de la Asamblea Constituyente. 

FORO POR LA ASAMBLEA CONSTITUYENTE 

Santiago, 5 de junio de 2014 

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